Es difícil hacer un recuento cinematográfico del 2010 en medio del contexto social que nos tocó vivir. Las distancias sociales se hacen cruelmente explícitas, la privatización de servicios (y derechos) públicos parece tragarse todo lo que encuentra a su paso y los grupos que buscan subvertir el sistema capitalista son perseguidos, encarcelados, torturados o enjuiciados amparados en la constitución heredada de la Dictadura y que ningún gobierno concertacionista eliminó.
